AMORLALITER

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13 octubre, 2014

"Inolvidable" Capitulo 26

“Zona de promesas”


Cerré los ojos un momento y luego cuando los abrí, el brillo en mis ellos empezaba a delatarme, quería una vez más llorar. Pero, con más ansias deseaba matar a Pablo porque como todos me advirtieron nada era como parecía y como decía en la carta Lali la había pasado muy mal y según parecía porque esa basura la tenía amenazada con hacernos algo…

Después de todo sentía que el mundo mismo se me desmoronaba y mientras una canción sonaba casi inaudiblemente uno a uno iban cayendo los pensamientos. Y de pronto, comprendí todo. Y de pronto, también, me dolía todo. 


Marqué un número conocido y esperé entender por qué hace tanto tiempo me decía cosas que de ciego y sordo no quise ver ni escuchar.

-  Euge: ¿qué vamos a hacer? No podemos seguir acá sin hacer nada, hay que accionar chicos.
-  Tincho: hay que esperar Euge.
-  Euge: ¿esperar qué? Harta estoy, harta me tienen. ¿No entendes que ella está mal ahí; que necesita estar afuera con el papá de su hijo o hija o con sus amigos por lo menos; que sus viejos cada vez que llaman me preguntan por ella y yo les miento llorando?


-  Tincho: lo sé -la abrazó- sé lo mal que está todo esto. Que es una mierda y créeme que si fuera por mí estaría matando a ese tipo con mis propias manos pero yo no puedo permitir que a nuestro sobrino le pase algo. No me lo perdonaría nunca poner en peligro la vida de ambos.
-  Euge: lo siento
-  Tincho: ¿por qué?
-  Euge: porque vos siempre pensas con la cabeza fría y nosotros siempre queremos resolver todo en caliente, sacados.
-  Tincho: eso es lo que más aprendí de la peti. Ella me corrigió y me ayudó a mejorar. Y aunque nunca lo vieron ella se volvió una gran amiga para mí. Era como mi hermana.




-  Euge: no digas ERA.
-  Tincho: bueno es. Ella es un sol que siempre ilumina todo y es como re loquita resolviendo mil cosas a la vez, ayudando a todos. Por eso -empezó a llorar- quiero que salga todo bien, porque ella una día me dijo que alguna vez le temió a todo en la vida pero que cuando conoció a Peter, todo cambió y que sólo por él se arriesgaba a todo, incluso a formar una familia.
-  Euge: no sabía todo eso...
-  Tincho: le hiciste mucha falta para que te lo pudiese contar -sonó su teléfono- es Peter...

{Comunicación telefónica:


-  Peter: Lali... -susurró-
-  Tincho: Peter, ¿qué te pasa? Cálmate y decime qué pasó ahora...
-  Peter: Lali, una carta…
-  Tincho: no te entiendo nada así –fingió no saber de qué hablaba-
-  Peter: Lali me escribió una carta. Está embarazada de mí y Pablo la tiene amenazada parece -soltó todo de golpe-.
-  Tincho: ¿qué? Para estoy yendo para allá. Vos tranquilízate vamos a solucionar todo esto pronto. Estoy saliendo -tomó las llaves y cortó-}



-  Euge: ¿se enteró de todo?
-  Tincho: sí y ahora va a querer arrasar todo. Voy a ayudarlo así vemos qué hacemos todos ahora...
-  Euge: ok -vio que él iba a irse- Tincho para…
-  Tincho: ¿qué? -la miró-.
-  Euge: -lo besó- gracias -sonrió-



La reacción más obvia por parte de Tincho fue una sonrisa que no se le borró en todo el viaje, hasta llegar a la casa de su amigo. Una vez allí, respiró hondo e intentó calmarse porque después de ese baldaso frío su amigo necesitaba comprensión y acompañamiento porque como todos sabían era capaz de hacer cualquier cosa.




Cerré los ojos y la tenía ahí delante de mí. Se me venía uno a uno los recuerdos y me golpeaban fuertemente. Volvía a la primera vez que la vi, a su sonrisa hermosa y serena, a esa forma perfecta que tenía de hacer que cuando todo estaba mal se solucione. Volvía a nuestro primer beso, a sus abrazos, a sus caricias e incluso a esos sueños extraños que nunca terminé de comprender. La nostalgia, al fin y al cabo podía tanto que escuchaba su voz por todo el departamento. Me imaginaba cómo hubiera sido si estando a mi lado hubiese descubierto su embarazo. Me imaginaba su sonrisa, y sus ojos brillantes y llenos de felicidad en ese momento. Me imaginaba todo y más odiaba a Pablo y más me odiaba a mí por no haber podido más, por no haber luchado más, por haberla olvidado tan rápido, por haber empezado otra relación, por no haberla cuidado y amado como se merecía.

El sonido tan particular del timbre me anunciaba que mi amigo había llegado para ayudarme, como tanto lo hizo en estos momentos difíciles, que yo de egoísta creí que sólo yo lo padecía. Fui a abrir con los ojos hinchados de tanto llorar y él casi al instante entendió todo, una vez que me vio.


-  Tincho: ¿qué pasó?
-  Peter: léelo por vos mismo –le pasó la carta-
-  Tincho: wow, qué fuerte –terminó de leer y la dejó en la mesa y lo miró-
-  Peter: ¿ves lo que le hizo esa basura? –empezó a caminar de un lado a otro gritando- ¡LO ODIO! Es una basura ¿ves? ¿ves? La está maltratando y ella está embarazada de mí ¡No puede ser! Tengo que sacarla de donde esté, ella… ella… ¡No puede estar en ese lugar! –decía llorando una vez más-.


-  Tincho: -se paró y se puso frente a él- tranquilízate, como estás no podes hacer nada. Lali te necesita lúcido y tranquilo. ¿No ves que está loco, que es un enfermo y que es capaz de todo? Pondrías la vida de ella, la de tu futuro hijo y la tuya en peligro.
-  Peter: la mía no me importa –confesó llorando- ya  no me importa nada si ella no está conmigo. Y más después de saber que es mi culpa todo lo que está pasando.
-  Tincho: no es tu culpa, pero si va a ser tu culpa si actúas en caliente.
-  Peter: ¡Vos no entendes! Eso es lo que pasa, no entendes nada porque no es a vos que te pasan las cosas.
-  Tincho: te entiendo y mucho porque yo también la quiero a Lali y la extraño y yo también la estoy buscando hace tiempo. Yo sé que es fuerte porque cuando me enteré de todo también lo odié y quise hacer de todo contra esa basura.
-  Peter: ¡¿Qué?! ¿Vos sabías? –le gritaba desaforado-



-  Tincho: sí. Estuve investigando y me enteré de todo, hasta lo del embarazo, es más yo conseguí que Lali te escribiera la carta y yo te la traje para que supieras todo por lo que tuvo que pasar.
-  Peter: no lo puedo creer ¡¿y por qué no me lo dijiste?! ¿eh? –gritaba-
-  Tincho: porque te conozco y sé que nunca pensas lo que haces, te encegueces como ahora y así no podes lograr nada. Peter… -trató de calmarlo- te aseguro que Lali te ama como nadie y te necesita entero… yo…
-  Peter: ¿vos qué? ¿Qué más sabes?
-  Tincho: para, no me ataques. Yo se muchas cosas con la que podrías incriminarlo, pero necesito tu ayuda ¿qué vas a hacer? ¿me vas  ayudar o lo hago yo solo? –preguntó amagando a irse-
-  Peter: está bien –lo miró- perdóname, tenes razón –lo abrazó- yo necesito calmarme…

Varios horas después ya estaba más calmado y dispuesto a escuchar todo lo que mi amigo tenía para contarme de lo que había investigado.


Después de esa carta había quedado agotada, pues con la última línea se fue también mi último aliento. Ahora ya no sentía nada, o tal vez sentía aún más todo. Tenía miedo, miedo de que Pablo la descubriera y eso causara problemas y miedo también de que Peter nunca me fuera a perdonar la mentira. Tenía miedo y eso me angustiaba más.


Me recosté sobre una de las paredes de la habitación y me aferré con fuerza a mi pancita que recién empezaba a notarse. Le pedí perdón por no poder darle un futuro diferente, por no poder dejarlo crecer lleno de amor junto a su papá, a sus tíos y abuelos como lo merecía, le pedí perdón también, por mi cobardía. Lloré con cada palabra pero al final con una tibia sonrisa le prometí que nunca iba a permitir que le hagan daño, porque es mi hijo y jamás dejaría que nadie pudiera hacerle nada.
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-  Peter: hoy es el día –sonrió al teléfono-
-  Natalie: ¿es el día para qué? –preguntó entrando al departamento-
-  Peter: eh… -cortó- cosas del trabajo –mintió para que ella no sospechara nada-


-  Natalie: ah… tu mamá llamó hace un rato dijo que ería pasar a verte y yo la invité a almorzar, ya debe estar por llegar.
-  Peter: ¿justo ahora tiene que ser? –se preguntó asimismo- Bueno, pero yo más tarde me tengo que reunir con Tincho.
-  Natalie: últimamente pasas más tiempo con Tincho que conmigo y tu hijo vos –le cuestionó-
-  Peter: antes me cuestionaban que estaba lejos de mis amigos ahora que estoy cerca, nunca podré complacer a todos ¿no?


-  Natalie: hay tiempos y tiempos Pedro  -contestó de mala manera y justo sonó el timbre- atendé debe ser tu mamá yo me voy a recostar hasta que esté el almuerzo porque me hiciste doler la cabeza…
-  Peter: sí, sí está bien –la miró sin mucha paciencia preguntándose hasta cuándo debía soportarla- voy –dijo, cuando el timbre volvió a sonar- hola ma –le dijo al abrir la puerta-
-  Claudia: hola hijito –contestó con una sonrisa- ¿cómo estás? –preguntó una vez adentro del departamento-
-  Peter: bien –sonrió- ¿y vos?
-  Claudia: ahora que te veo mucho mejor. Te llamé estos días –dejó su cartera sobre el sofá- pero no
estabas. Natalie me dijo que andabas yendo a ver a Tincho… hablando de Natalie, ella ¿dónde está?



-  Peter: se fue al cuarto porque le dolía la cabeza –caminaba por la cocina-
-  Claudia: ¿discutieron?
-  Peter: no
-  Claudia: Peter –lo miró-
-  Peter: Bueno, está bien, sí. Se molestó porque voy mucho a lo de Tincho.
-  Claudia: un poco de razón tiene.
-  Peter: ¿de qué lado estás vos? –la miró-
-  Claudia: acá no hay lados Peter –vio la cara de “me estás jodiendo” con la que él lo miró- vení, vamos a la terraza –subió con él- ¿qué pasa? –preguntó una vez arriba-


-  Peter: Creo que encontramos a Lali –miró al horizonte-
-  Claudia: ¿en serio? –vio que él asintió- me alegro mucho hijo pero ahora vos estás con Natalie y tenes que cuidar más de ella y de tu hijo.
-  Peter: Lali también está embarazada –soltó de golpe porque sentía que sólo con ella podía ser completamente sincero- y el hijo o hija que espera es mío –sonrió orgulloso-
-  Claudia: pero… ¿cómo puede ser?
-  Peter: -se fijó que nadie pudiera verlos u oírlos y le dio la carta que desde el primer momento llevaba a todos lados consigo- hace unos meses ella volvió para despedirse y estuvimos juntos –explicó mientras ella leía-
-  Claudia: no puede ser –dijo al terminar de leer la carta- Lali… -miró a los ojos a su hijo- te felicitó –lo abrazó-


-  Peter: gracias –la abrazó- Te amo
-  Claudia: y yo a vos –se separó del abrazó y lo miró nuevamente- me alegro de que a pesar de todo llegues a cumplir tu sueño de tener una familia con ella y sé que es lo más importante también para vos, pero debes cuidarte y cuidarla mucho si es como dice en la carta. El bienestar de un hijo es lo más importante, más importante que el de nosotros los padres, nunca lo olvides…



Horas más tarde…

-  Tincho: es ahora o nunca –miró a todos en el auto- Lali está ahí dentro y uno sólo puede buscarla –miró a Peter- ten mucho cuidado y suerte.


-  Peter: -los miró a todos- gracias.
-  Euge: Peter –dijo antes de que se bajara- la policía ya llega pero igual ten cuidado Pablo es capaz de cualquier cosa.
-  Gastón: y Peter… completó cuídala mucho a Lali
-  Peter: te lo prometo y se los prometo: esto acaba hoy y en cuanto crucemos esa puerta –indicó- empieza una nueva vida para los tres.

Entré a ese lugar donde tenían a Lali y con mucho cuidado, silencio y cautela la busqué por todas partes. Recorrí una a una las habitaciones y me aterraba aún más las condiciones en las que había vivido todo ese tiempo ella. Así que me apresuré más y empecé a correr hasta que en la última habitación que estaba bajo candado escuché su voz decir: “no te preocupes hijo algún día volveremos a estar con papá y seremos muy felices”…




Abrí el candado con la llave que habían conseguido los chicos y la vi sentada contra un rincón en esa habitación oscura. Lali soy yo, le dije y ella aturdida e incrédula corrió a verificarlo por sí misma. Te amo, le dije luego con los ojos, al igual que los de ella, llenos de lágrimas. Después la alcé en mis brazos y tratamos de huir pero como yo pensaba nada podía ser tan fácil cuando se trataba de alguien como Pablo, y lo confirmé con el estruendoso sonido de un disparo…



FIN DEL CAPÍTULO XXVI

Buenas, buenas. Volví, después de dos semanas que anduve un poco perdida y pido perdón, es que estoy con exámenes y trabajos prácticos y el poco tiempo que me quedaba me costaba un poco concentrarme. En fin, espero que disfruten este capítulo ya que por suerte Peter abrió los ojos y pudo encontrar a Lali y además lo hizo gracias a personas muy importantes en su vida que nunca les dejaron bajar los brazos porque como bien dice la canción: "tarda en llegar y al final hay recompensa"...
Por otro lado y cambiando un poco de tema quiero agradecerles a todos los que están siempre del otro lado leyendo y haciéndome el aguante, especialmente a todos los que en el capítulo anterior me re defendieron tanto acá como en el twitter. Realmente aprecio mucho cada una de las palabras que me escriben. Y hoy sobre todo, les agradezco y les mando un abrazo enorme a Aldy, Xime, Chari, Gabii, Majo y a la chica o chico que me saludó desde Haití (no sé tu nombre o te saludaría por el nombre) y a los que aún hoy siguen leyendo mi otra nove #TeEsperaré.
Bueno, eso es todo por hoy así que me voy despidiendo. Besitos. Hasta pronto

29 septiembre, 2014

"Inolvidable" Capítulo 25

“No estaba todo dicho”


-  Tincho: déjame decirte que sos un estúpido –juntaba las latas vacías que estaban regadas por todo el departamento de su amigo-
-  Peter: ¿por qué; porque tomé de más, porque dejé embarazada a una mujer que aunque trato no consigo amar, o porque perdí  la persona que más amé? –gritaba—
-  Tincho: por todo. Estás volviendo a ser el de antes, el que lastimaba a todos a su alrededor y no le importaba, el que andaba todo el día de joda y ¡NO PODÍA ATENDER UN LLAMADO TELEFÓNICO! Ahora ya no está…
-  Peter: ¿quién? ¿mi viejo para perdonarme? NO, NO ESTÁ y no estoy feliz de lo que soy. –levantó la voz y empezó a toser-


-  Tincho: deja de ser tan imbécil entonces. Mira lo que es tu departamento, un desastre como tu vida. No sé, no sé –pensó- cuando tuviste el accidente no perdiste la memoria solamente, perdiste tu integridad…
-  Peter: la perdí a Lali que es peor –buscó hielo para ponerse en la cabeza- y baja ya la voz que se me parte la cabeza…


-  Pablo: ¡EMBARAZADA! ¡¿EMBARAZADA, TENÍAS QUE QUEDAR?! –preguntó gritando mientras la arrojaba al piso-
-  Lali: -no lo miraba ni aún menos le hablaba por temor a que le hiciera daño a su bebé-
-  Pablo: ¡HABLA! –volvió a gritar- fue suficiente con que te haya dejado que te despidieras del imbécil ese y vos trolita tenías que ir a acostarte con él y quedar embarazada –le tomó del cabello con fuerza e hizo que lo mirara- ¿qué buscabas, que yo sintiese lástima por vos? Te equivocas ¿sabes?


-  Lali: por favor… -lloraba- por favor… no me hagas nada, no… -se tomaba el vientre- no le hagas nada a mi bebé por favor –suplicaba-
-  Pablo: ¿Que no le haga nada me pedís? –rió a carcajadas y luego le pegó una cachetada- yo voy a… -pensó- Está bien pero vos vas a decir que ese es mi hijo y si contás algo ahora no sólo tu querido amor lo va a pasar mal sino también tu querido hijito…


 -  Euge: ¡me cansé!
-  Gastón: ¿de qué? –la miró sin entender-
-  Tincho: ¿de qué estás cansada? –preguntó entrando a la casa cansado-
-  Euge: de estar acá. Ustedes “supuestamente” iban a averiguar dónde estaba Lali y qué le estaban haciendo y siguen acá, sin información y sin ideas. Vos –señaló a Tincho- serviste de psicólogo y de pañuelo de lágrimas del estúpido de tu amigo que a la primera de cambio se olvidó de Lali y dejó embarazada a la mina esa, y vos… -lo miró a Gastón- vos andas detrás de tu novia no más…


-  Tincho: discúlpame pero yo sí sé dónde está, está con Pablo y aunque no se note estoy averiguando dónde está, es más tengo a alguien infiltrado donde están ellos pero hacer algún movimiento ahora va a ser precipitado.
-  Euge: ¿y por qué? Saquémosla ya de donde esté…
-  Tincho: porque… No importa.
-  Euge: habla Martín –le dijo de mala gana-
-  Gastón: habla por favor…
-  Tincho: Lali… -los miró- está embarazada


-  Euge: ¡¿QUÉ?!  -abrió bien los ojos y lo miró sorprendida- ¿cómo sabes eso?
-  Tincho. Te dije que tengo un infiltrado. Lali se enteró hace muy poco y ha buscado la manera de que Pablo no se enterara para que no le haga daño, pero no sé más nada. Hoy me tienen que pasar el nuevo parte.
-  Euge: yo quiero ir con vos cuando te lo den.
-  Gastón: yo también Pablo, no nos podes dejar al margen.
-  Tincho: no, no va a ser seguro. Yo prometo contarles todo –aseguró y justo le llegó un mensaje de texto que decía: la chica me dio una carta para su amigo. Debo dártela pronto porque o sino me pongo en peligro- en cuanto vuelvo les cuento –tomó las llaves y salió rápido del lugar-


-  Euge: pero… -se quedó mirando a la nada- espero que nos cuente –se dejó caer en el sillón-
-  Gastón: sí… -se quedó pensando- Lali embarazada… ¿crees que sea de Peter?
-  Euge: seguro que sí, al menos que la basura de Pablo la haya tomado a la fuerza…
-  Gastón: es muy chiquita…


-  Euge: en estatura pero sabes que ella siempre fue más grande en todo que nosotros dos. Mi vida, quiero sacarla ya de ahí… lo llega a perder y mato a Pablo.
-  Gastón: yo más que eso... Lo mato, lo revivo y lo vuelvo a matar.


-  Tato: -tocando el timbre con insistencia- abrí Juan Pedro, sé que estás ahí –lo llamó por teléfono mientras esperaba-
-  Peter: ya va… ya va… -lo dejó pasar- ¿a qué venís? ¿a criticarme o a felicitarme?
-  Tato: a ambas cosas. Primero felicitaciones macho –lo abrazó- qué increíble. Nunca pensé que vos serías el primero en ser padre… bueno con la liviandad con la que vivís la vida, sí lo pensé. Pero imaginé que el día que te felicitara por ello también felicitaría a Lali…


-  Peter: ¡pero NO está! ¿o queres que te repita que me dejó por Pablo? Y lo bien que hizo de todas maneras porque yo me merezco a una mujer como Natalie, incondicional, dulce, tierna, linda…
-  Tato: pero a ella no la quieres. Y por ella o tal vez por todo estás echando a perder tu vida de nuevo –lo miró-no quiero tener que volver a odiarte Peter, no ahora que me vas a necesitar tanto.
-  Peter: ¿y qué queres que haga, que festeje? Déjame así como estoy, yo me las voy a arreglar, no necesito la ayuda de nadie…


-  Tato: sí que necesitas, no te mientas. No sos tan fuerte como crees. Fumar y beberte el mundo no te va a resolver la vida. Baja a la tierra Pedro, así no podrás hacerte cargo de tu hijo…
-  Peter: yo sé muy bien lo que hago y si quiero arruinarme la vida lo haré.
-  Tato: deja de pensar en vos mismo un poco, no sos el centro del universo –lo miró ofuscado- ¿sabes qué? Venía ayudarte pero ya que no queres, quédate sólo como siempre deseaste. Ah –dijo junto a la puerta- por lo menos mándale un mensaje de texto a mamá y miéntele, dile que estás bien, ya que tanto te gusta hacerte el fuerte… -cerró la puerta y se marchó-


-  Peter: ¿quién te necesita? –se quedó diciendo sólo mientras se dejaba caer al piso- ¿quién los necesita a todos? –tomó un poco de cerveza mientras le escribía un mensaje a su mamá que decía: Estoy bien ma. Te amo mucho.-

Esperé un rato su respuesta, mientras fingía no importarme cada segundo de retraso. Y al cabo de unos minutos llegó un mensaje de texto que decía:


“Hijo: ¿Sabes? En el fondo a todo el mundo le gusta pensar que puede ser fuerte, pero ser fuerte no solamente es ser duro, se trata de asimilarlo. A veces, tenes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte por una vez. No tenes que ser duro cada momento del día. Está bien bajar la guardia. De hecho hay momentos, en los que es lo mejor que podrías hacer, siempre que escojas tus momentos con sabiduría… Te amo. Mamá”

De inmediato y como era de suponerse empecé a llorar porque aunque me decía grande aún tenía el alma de un pequeño y aunque me decía valiente era un cobarde que se escondía tras los viejos vicios…


Me levanté, dejé la cerveza y me lavé la cara. Me permití como dijo mamá no ser fuerte y por primera vez, me dejé atravesar por la angustia. Había vivido mucho en un par de meses y no lograba asimilar nada. No lograba comprender porque no me dejaba traspasar. En cambio, me mortificaba con lo que suponía saber y con esos mismos pensamientos me volvía iracundo y lastimaba a todo al que se me pasase. Me sentía desprotegido, dañado y traicionado por todos y empezaba a salpicar bosta como si todos fueran culpables…


Después de tanto podía ver más allá de mis ojos y entendía que debía pedir perdón. Empecé conmigo mismo porque si no me perdonaba no lograría perdonar a nadie. Entonces, encendí la radio y me entré a bañar, mientras pensaba en que al contrario de como pensaba, un hijo era una bendición y cuidarlo así como mis padres me cuidaron y amaron era lo que tenía que hacer. Recordé también, lo bien que me había hecho volver al club y sentirme integro. Y por cierto, necesité recordar que Lali fue quien antes que todo me abrió las puertas de su corazón y me amó, y que odiarla no estaba bien, porque si el destino quiso alejarnos no significaba que tuviese que odiarla, porque ella me salvó incluso cuando ya nadie creía posible eso en mí.


-  Euge: ahí viene, ahí viene –dijo desesperada a Gastón mientras abría la puerta- ¿qué pasó? –preguntó a Tincho-
-  Tincho: traje una carta.
-  Gastón: ¿una carta? Pensamos que ibas a averiguar algo de Lali.
-  Tincho: es una carta de Lali.
-  Euge: ¿cómo de Lali?
-  Tincho: sí de Lali, es para Peter… -se sentó en el sofá para estar más cómodo- Quien está infiltrado logró que Lali confiara y por eso ella escribió esta carta.


-  Euge: ¿la leíste?
-  Tincho: no, es para Peter…
-  Gastón: pero tal vez dice algo importante que podamos utilizar para denunciar a esa basura.
-  Tincho: tal vez, pero yo también me estoy encargando de conseguir pruebas como esta –dijo y puso a reproducir las amenazas de Pablo para con Lali y el bebé en su celular-
-  Euge: yo lo mato ya –se levantó como inyectada del sillón con los ojos llorosos y buscó las llaves para irse-


-  Tincho: vos no vas a ningún lado –se puso delante- créeme que tengo la misma impotencia que vos y quiero sacar ya a Lali de donde está pero ahora no podemos. Justamente ahora que sabemos de lo que es capaz Pablo tenemos que ir con más cautela porque si a ese bebé le pasa algo va a ser nuestra culpa –la miró triste- yo también extraño a la petisa, extraño nuestras charlas sobre cualquier pavada o sobre la vida, extraño su risa, extraño lo gran amiga que es y sé que ustedes dos –miró a ambos- la están pasando peor, pero tenemos que tirar todos para el mismo lado y cuidar de Lali lo mejor que podamos.


-  Gastón: no podemos dejarla en donde está entonces. Ella es muy chiquita, muy frágil aunque por fuera se muestre como una leona –lo miró- Lali está embarazada y debería estar disfrutando de eso con la persona que ama…
-  Tincho: ya pronto se reunirá con Peter…
-  Euge: pero el estúpido de tu amigo también está esperando un hijo y tal vez ni crea en la palabra de Lali.
-  Tincho: no estoy tan seguro de que Peter esté por ser papá con Natalie…


-  Euge: ¿por qué lo decís?
-  Tincho: nada, yo me entiendo… -buscó sus llaves- me voy a entregar esto –dijo por la carta- Por favor, quédense acá y no hagan ninguna locura. En cuanto vuelva idearemos un plan para rescatar a La –sentenció antes de irse-.



Luego de un día agotador tuve la necesidad de llegar a casa con urgencia. Cuando lo hice me senté en el sofá y miré la nueva ecografía de mi hijo y una tibia sonrisa se dibujó en mí. Tomé el teléfono y marqué el número de Natalie, volví a mirar la imagen y me sentí feliz.

{Conversación telefónica
-  Peter: hola –sonrió-
-  Natalie: hola amor ¿cómo te sentís?
-  Peter: yo debería preguntarte eso a vos, no vos a mí
-  Natalie: -rió- yo estoy bien, con un poco de náuseas pero bien. Ya te extraño…
-  Peter: voy pronto, junto algunas cosas en el bolso y voy a tu casa amor


-  Natalie: pasa por la casa de tu mamá primero, hace tiempo no la vas a ver…
-  Peter: sí, ahora paso… -suspiró-
-  Natalie: no me digas que vas y después no vas eh…
-  Peter: sí, ya la llamo y le aviso ¿vos vas a estar bien? Si no voy mañana no más…
-  Natalie: anda Pedro, voy a estar bien.
-  Peter: bueno no te enojes…
-  Natalie: está bien, pero anda. Te amo amor, te dejo que termines tus cosas.
-  Peter: dale. Besos. Nos vemos en un rato. Te amo –confesó y colgó-}



Dejé el teléfono sobre la mesa y fui a la habitación, donde me demoré bastante eligiendo la ropa que llevaría y dilatando el tiempo para ir a casa de mi vieja, porque sabía bien que allí me esperaban retos y más de una crítica y reprensión. Pero era justo ya que hace un par de semanas que ella no había sabido nada de mí; y era más justo ir a pedirle perdón por todo. Entonces, cuando me decidí por todo lo que llevaría y lo metí en el bolso volví a la sala y mientras tomaba valor, encendí la música, pero me llevé una sorpresa al ver deslizarse un sobre debajo de la puerta.


Fui rápido a abrir para ver quién me lo había dejado pero ya no había nadie, así que entré y tomé la carta. La observé para saber si tenía remitente, una dirección, algo, pero fue en vano. Abrí el sobre, entonces, y me topé con la letra de Lali. Después de tanto tiempo sin saber de ella, más que verla en alguna que otra ocasión, de casualidad, me llegaba una carta. Lo peor es que una mezcla rara de emociones me dejaba sin aire. Por un lado la canción que justamente sonaba, por el otro la sorpresa de lo que en la carta decía:


Querido amor:
Sé que esto tal vez nunca llegue a tus manos y si llegases, por suerte del destino, a recibirla sé que no me creerías, pero hay algo que ya me es difícil no confesártelo. Como habrás visto en más de una ocasión mi pancita ha crecido en este último tiempo y es a causa de algo innegable: estoy embarazada.
Pablo te dirá que este hijo que llevo dentro es de él, fruto de nuestro (déjame decirte) fingido noviazgo. Y lo hará sólo por hacerte daño, el mísero, pero debes saber que es mentira. Este hijo que llevo dentro es fruto de NUESTRO gran amor y de nuestra despedida. No te lo dije antes porque, incluso ahora, temo estar cometiendo un error al decírtelo, pero no puedo callármelo más.
Este niño o niña que llevo dentro es todo lo que tengo y el regalo más hermoso que pudiste darme. Es hoy más que nunca mi fortaleza para luchar en medio de tanto dolor, porque debes saber también ahora que estoy con Pablo no porque quiero, sino por vos y por nuestro hijo. Uds. son lo que más amo en la vida y jamás dejaría que algo les pase, así que espero que todo esto valga la pena, y que vos alguna vez me entiendas y me perdones por todo.
Está demás decirte que deseo que el hijo que esperas con Natalie te haga muy feliz  y que con ella tengas la mejor familia del mundo, como te lo mereces, y como en más de una ocasión hemos soñado tenerla nosotros. Yo por mi parte, seguiré resistiendo y amándote como el primer día y como siempre…
SIEMPRE TUYA. 
    LALI             




FIN DEL CAPÍTULO XXV

Bueno acá vuelvo con un capítulo súper esperado por uds ¿no? Bueno como se darán cuenta también con esto se va a desatar el gran cambio que todos queríamos que pasara para que Peter se de cuenta de todo y Pablo pague por todo lo que hizo.
La verdad que espero que disfruten este capítulo y que (me comentaron el cap pasado) no me odien por la historia que pretendí contar. La verdad, y no por justificarme, quiero comentarles que de un tiempo a esta parte mi vida cambió un montón, más que nada por la facultad y porque tengo una enfermedad que se hace sentir sobremanera últimamente y es por ello que no tengo casi tiempo. Y sí, puedo twittear muchas tonterías, como también me lo señalaron pero eso no quiere decir que tenga tanto tiempo para escribir como quisiera. En fin, para cerrar la idea sólo quería agregar que yo jamás obligué a nadie a leerme, si lo hacen es por cuenta propia, y agradezco a todos los que lo hacen y pido perdón también que por un mal comentario tengan que estar leyendo esto. Pero sentí que era necesario aclararlo para que supiesen.
Por otro lado, nada, les pido que comenten acá debajo o a mi twitter @yesi_xsiempreTA lo que tengan ganas, si les gustó este capítulo o no, sus teorías de lo que pasará en el próximo capítulo, los planes que tienen para matar a Pablo, etc. jajaja.
Gracias a todos los que siempre están comentando y criticando la novela de manera constructiva, ayudándome a mejorar como escritora (aunque aún me falte demasiado por aprender) y a todos los que se toman un momento de su día para leer. Les estoy eternamente agradecida a todos, en el lugar en el mundo que se hallen y hablen la lengua que hablen. Los quiero. Nos leemos pronto. Besos

Yesi